| Cancún la debacle comercial |
| Escrito por Krearts |
| Lunes, 02 de Noviembre de 2009 00:00 |
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Con una Población Económicamente Activa (PEA) superior al doble de la nacional, la ciudad de Cancún y su Zona Hotelera, que representan hasta el 30 por ciento del negocio turístico nacional, son en estos momentos epicentro de la crisis económica que padece el Caribe Mexicano, reflejada en caída del consumo, cierre de casi tres mil pequeñas unidades de negocio, abandono de plazas comerciales, desplome del negocio inmobiliario y creciente desempleo que se traduce en inseguridad, pandillerismo, desintegración familiar y suicidios sin que, hasta el momento, ni autoridades ni empresarios planteen una reingeniería del negocio turístico.
Hasta antes de la crisis, el municipio de Benito Juárez podía ufanarse de ser el principal generador de empresas, con una relación de 26 habitantes por empresa, mientras el promedio nacional es de 152 habitantes por compañía. Con la crisis, tan solo de enero a octubre, de 33 mil 513 unidades de negocios registradas, se dieron de baja 2 mil 887 ante la Dirección de Ingresos del Ayuntamiento de Benito Juárez, un porcentaje nunca antes visto. Y este escenario es “sin contar todos los comercios que han cerrado, pero que no han acudido a reportarlo”, reconoce Jaime Mollinedo, director de Desarrollo Económico del Ayuntamiento. Tampoco se consideran en estas bajas, la recesión en las empresas de construcción, que mantiene en las calles a miles de desempleados chiapanecos, oaxaqueños, yucatecos y tabasqueños. El efecto social es dramático. “Evidentemente, el cierre de negocios repercute en desempleo, problemas económicos en las familias, aumento de la delincuencia e inseguridad”, acepta Jaime Mollinedo, quien reconoce, igualmente, el fracaso de las políticas gubernamentales tendientes a apoyar a las micro empresas y a las Pymes. “Fue un fracaso absoluto el Programa Emergente de Apoyo a las Pymes”, refiere sobre la estrategia de apoyo que diseñó la Secretaría de Economía (federal), mediante la cual, supuestamente, se apoyaría a cientos de micros, pequeñas y medianas empresas. “Para lo único que sirvió fue para que los bancos apalancaran créditos para sus propios clientes, porque las micros y Pymes verdaderamente necesitadas, las impactadas por la influenza, no recibieron ningún tipo de apoyo”. El resultado: tan solo en la avenida López Portillo, entre la Kabah y la salida hacia Mérida, se observan centenas de locales cerrados, entre negocios de alimentos, tiendas de pinturas, refaccionarias, artículos para la construcción comercializadoras y plazas comerciales. “Es comprensible igualmente el fracaso en la entrega de apoyos, porque todas las micro Pymes están dentro del Buró de Crédito, carecen de historial financiero y están más necesitadas de apoyo socio-económico que de apoyo financiero. Esa es la realidad de los negocios pequeños en nuestra ciudad y en el país”. INMOBILIARIAS EN RUINAS En la periferia de la ciudad de Cancún, también se observan fraccionamientos que están detenidos en su comercialización, porque el sector inmobiliario, acepta Lupita Durán, presidenta de AMPI Cancún, padece una de sus más serias crisis de compra venta. Los precios de venta de las propiedades se han desplomado. Si en la avenida La Luna, una de las zonas residenciales de Cancún, el precio por metro cuadrado era de mil 300 pesos, ha caído a mil pesos y más en la desesperación de propietarios que prefieren, antes que encargar la operación de compra-venta a alguna agencia, tratar directamente con los compradores, que actualmente son escasos. “La crisis de liquidez es impresionante”, comentan lo mismo el consultor financiero de inversionistas de alto nivel que resiente el alejamiento de interesados en adquirir terrenos para construir hoteles, que un taxista que padece la caída del pasaje, que prefiere el transporte público antes que erogar 20 ó 25 pesos del transporte particular. En la Zona Hotelera el panorama es ambivalente, porque al mismo tiempo que han cerrado joyerías emblemáticas del destino turístico, como Maraf y Ultrafemme, en Plaza La Isla, se han abierto oficinas para la venta de villas en el terreno que anteriormente era del fallido proyecto México Mágico (a un lado de Isla Dorada), que durante años fue un feo lunar y que pretendía ser un Disney World en el Caribe Mexicano. La crisis en el Caribe Mexicano, como resultado de la influenza, de la astringencia financiera internacional y, más recientemente, por la pérdida de competitividad como destino turístico, está provocando una ola de mortandad empresarial que lo mismo afecta a pequeños, medianos y grandes negocios tanto en la ciudad como en la zona de playas, con su consecuente costo social. Para Marisol Vanegas, también ex directora del Instituto de Investigaciones Turísticas de la Universidad La Salle, “es imperativo y urgente reconsiderar el modelo actual. Se pueden y deben llevar a cabo medidas para solucionar los problemas sociales y ambientales, pero serán medidas inútiles si no se modifica el modelo de crecimiento que nos llevó hasta la situación actual. Todo empieza por el conocimiento, la comprensión y la acción. De lo contrario, estamos mal”. |

























