Tools
Aug 1
Antesala de un desastre
Escrito por Alberto Barrios   
Lunes, 22 de Febrero de 2010 00:00
Si usted arribó al Caribe Mexicano huyendo del terremoto del DF de 1985 y ahora está sobresaltado por el más reciente registrado en Haití, analice lo siguiente: de acuerdo al Servicio Sismológico Nacional y al Instituto de Geofísica de la UNAM, desde el 2002 Quintana Roo y, en general, la Península yucateca, está registrando excepcionales e inusitados sismos que, en opinión de algunos especialistas, pueden ser preludio de un terremoto de grandes proporciones y de un tsunami que podría barrer toda la costa del estado.

Pero el director de Protección Civil del Ayuntamiento de Benito Juárez, licenciado Rubén Ávalos, acota: “No hay registros que avalen esos temores”, aunque acepta que “la naturaleza no tiene palabra” y que “ni los científicos le atinan, porque pronosti can de una forma y sale de otra”. Además, reconoce: “La naturaleza tiene memoria y, en un momento u otro, se cobra los daños. Y esta zona la hemos dañado”.

El más reciente de los movimientos telúricos en Quintana Roo, registrado en la capital del estado la madrugada del 29 de de mayo del año pasado, provocó que cientos de asombrados chetumaleños saltaran asustados de las hamacas y de sus camas tras ser despertados por un sismo de 3.5 grados que también sintieron pobladores de Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos e Isla Mujeres y que alcanzó, incluso, el sur de Campeche; el sismo fue una réplica del terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter registrado en el Golfo de Honduras, al norte de ese país, a una profundidad de 10 kilómetros, que generó una alerta de tsunami para las costas ubicadas a 100 kilómetros de distancia del epicentro del terremoto (Chetumal se localiza a 222 km del lugar).

Pero ya en el primer semestre del 2004, el Servicio Sismológico Nacional había detectado un movimiento telúrico en nuestra entidad. Dice su publicación oficial: “Igualmente se registró un sismo en Quintana Roo, sentido fuertemente en Tikul, Yucatán. Por falta de una adecuada cobertura de la red no se pudo determinar la localización de este con precisión, ni por qué se sintió tan fuerte a más de 100 kilómetros del epicentro”.

 

PREPARADOS PARA HURACANES

En 1977, cerca de la Isla Margarita, en Venezuela, se registró un tsunami. Murieron 76 personas. Es el último de los escasos tsunamis registrados en el Caribe. El doctor Reyes Ayala del Moral, del departamento de Geología del Instituto Politécnico Naciona, declaró que desde hace más de 30 años, geólogos de Estados Unidos descubrieron una falla de 40 kilómetros de ancho de la que poco se habla y que inicia en el Golfo de Honduras (donde en 1855 se registró un tsunami), y se extiende en forma paralela a los territorios de Belice y Quintana Roo, a unos 200 kilómetros de la costa. Al final de la Península atraviesa el Canal de Yucatán y se une en la porción norte de Cuba con otra falla geológica que forma parte del Banco de Cuba y Bahamas.

Por su parte, el doctor Modesto Ortiz Figueroa, jefe del Departamento de Oceanografía del Centro de Investigaciones Científicas y de Estudios Superiores de Ensenada, Baja California, especialista en fenómenos marítimos, fue más contundente: “Un sismo de 8 grados en la escala de Richter, con epicentro en el mar, provocaría un tsunami que causaría problemas a la Península Yucateca”. Y sugiere: “Yo pondría atención a esa posibilidad para alejar oportunamente a la gente de las costas”. Como dato a registrar, el reciente sismo de 7.3 grados en Haití, cuyo epicentro se registró en tierra, generó apenas un pequeño tsunami.

Carlos Serra Barber, geógrafo de la Universidad de La Habana, Cuba, radicado en Quintana Roo, ha asentado que esta entidad se ubica en una zona donde se unen las placas tectónicas del Caribe y Norteamérica que actualmente concentran gran cantidad de energía, por lo que el próximo temblor fuerte en la zona del Caribe se podría producir cerca de las costas de Quintana Roo, el cual generaría una gran ola que barrería sus costas hasta 20 kilómetros hacia tierra continental.

Para el caso de movimientos telúricos en Quintana Roo, en su reporte sobre el segundo trimestre del 2002, Javier Francisco Pacheco, jefe del Servicio Sismológico Nacional (SSN), establece en la revista de la Unión Geofísica mexicana: “El evento más interesante ocurrido durante el segundo trimestre del 2002 es el sismo de Quintana Roo del 10 de junio. Este sismo de magnitud coda 4.6 y Mw 4.3 ocurrió en una región que se considera asísmica, por lo que ésta es la primera evidencia de sismicidad en el estado. Lo interesante del mecanismo (12) es su similitud con los eventos de Champotón, Campeche, de 1998, que se localizaron al otro lado de la Península de Yucatán, y cuya magnitud máxima fue de 4.4 (Servicio Sismológico Nacional, Reporte de Sismos, 1998). Estos son evidencia de fallamiento activo en la Península de Yucatán, que al parecer está siendo deformada por esfuerzos compresivos con dirección N-S”.

 

DE MAHACHES Y TORNADOS

En el 2007, la ciudad de Cancún vivió un inusual tornado que fue ampliamente fotografiado y documentado por reporteros. El año pasado, se registraron más tornados, uno de ellos cinco días antes del terremoto de Honduras, el 24 de mayo, en la delegación benitojuarense de Leona Vicario, que abatió casas y árboles; días después, en Mérida, horas después de que se registró el temblor con epicentro en Honduras que se extendió hasta Quintana Roo y Campeche, una tromba azotó la ciudad blanca provocando  lesionados, árboles caídos, espectaculares afectados y otros daños en la infraestructura. Y en el mar, frente a la isla de Cozumel han sido filmados varios tornados en el mar, un fenómeno al cual están más acostumbrados los pescadores de Isla Mujeres y Holbox que lo denominan Mahache (viento de tierra).

Rubén Ávalos, director de Protección Civil del Ayuntamiento de Benito Juárez es cauto. Sobre la tromba de Leona Vicario, que fue filmada y subida a Internet, dice que “no fue extraña. Tengo entendido que ya han sucedido en esa zona”, aunque pobladores del lugar refirieron, en su momento, que jamás habían visto un fenómeno con esas características. Añade que en cuanto a los sismos “estamos conectados con placas tectónicas y nos puede llegar las réplicas, pero los registros no nos indican que sea probable un sismo o tsunami en las costas de Quintana Roo”. Sin embargo, deja abierta la duda: “La naturaleza no tiene palabra”. ¿Estamos preparados para enfrentar un sismo o un tsunami? “No”, reconoce Rubén Ávalos.

 

SISMÓGRAFO DE TEPIC

En Tepic, un pueblo de tres mil habitantes, donde dicen que inició la Guerra de Castas, localizado al noroeste de Quintana Roo, se localiza el único sismógrafo en el estado manejado por el Servicio Sismológico Nacional. La estación tiene tres censores: uno a 120 metros de profundidad, otro a 30 y uno más en la superficie, y forma parte de la red internacional de estaciones que pueden detectar las pruebas de explosiones nucleares.

 

 

Publicaciones Hermanas

 

 

 

Tabasco Hoy
Carmen Hoy
Campeche Hoy
Basta