| Un mito, privilegio financiero a hoteleros españoles |
| Escrito por Alberto Barrios |
| Lunes, 18 de Enero de 2010 12:50 |
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“Eso es un mito”, asienta Domingo Rex Nicolás, director Cancún-México de la oficina de representación de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), un ente financiero español que desde hace cinco años pisó tierra en México siguiendo a los inversionistas ibéricos con la intención de financiarlos en la adquisición, construcción y operación de hoteles. “Nosotros venimos siguiendo el nicho de los inversionistas españoles, eso es cierto, pero hemos terminado atendiendo a estadounidenses y, muy especialmente, a mexicanos”, aclara este joven treintañero que suelta la carcajada cuando se le menciona que existe una famosa y ventajosa línea de crédito a la que acceden los inversionistas españoles interesados en expandirse fuera de su país. “Un mito, joder”, dice entre risas, en la oficina que desde hace casi cinco años mantiene en Cancún la Caja de Ahorros del Mediterráneo que, contrario a como operan en México entidades similares, ésta funciona como banca. ¿En qué condiciones se han encontrado el mercado turístico hotelero en el Caribe Mexicano? Pues está mal. Hace dos años estaba bien, pero ahora mismo está mal. Hace dos años, toda la banca nacional en general y nosotros en particular fuimos muy activos; por eso me extraña la observación que me hacías de que había ciertas restricciones al crédito, porque el crédito fluyó muy mezclado, tanto para clientes mexicanos como españoles y estadounidenses.
¿Y qué es esto que se conoce como la Línea del Rey, mediante la cual se financian inversionistas españoles a tasas bajas con plazos largos? Creo que hay mitos. La Línea del Rey no existe. En España no existen monopolios (tal vez en telecomunicaciones) porque es una economía de mercado en su acepción más amplia; no existe ninguna Línea del Rey y no se ha incentivado con tasas especiales ningún crédito a inversiones españoles. Hay inversiones españolas aquí muy grandes que tienen créditos con la banca estadounidense, con bancos españoles y con bancos mexicanos. Es que es un mito. Hay inversiones mexicanas que están fondeados con bancos españoles. No todos los hoteles que tienen banderas españolas o norteamericanas son propiedad de españoles o norteamericanos. Si ves una bandera del Meliá en algún hotel no significa que sea de españoles, sino que probablemente sea de un empresario mexicano con mucho dinero, pero nadie lo sabe. Y lo mismo sucede con Ritz Carlton, Meridien, Westin, son de gente mexicana. Entonces, ¿no hay una nueva conquista española por medio del turismo? Sí que es verdad que hay mucho español; quizá el 60 por ciento de la inversión es española, es evidente, pero hay que ponderar. A lo mejor Meliá, por ponerte un caso, se está llevando a España el 40 por ciento de la utilidad, pero hay un señor sentado en Monterrey que se está llevando el 60 ó 70 por ciento de esa utilidad. Son mitos, sí que hay muchos españoles, pero está reinvirtiendo. Viene mucha gente que se sale de los puestos financieros de hoteles para instalarse aquí, para montar negocios. ¿Cómo se explica esa actitud de algunos empresarios que aseguran que existen mejores condiciones financieras en España que en México? Las condiciones macro económicas o las condiciones financieras para México son muy diferentes a las de Europa y de Estados Unidos. Por manejar un dato macro, la tasa de referencia en México para los créditos, que es la Tasa Interbancaria de Equilibrio (TIE) está a 4.9, mientras que la tasa de referencia en Estados Unidos, está al 0.96 y en Europa, la tasa libor está a 1.25. La imagen macro, de partida, es muy diferente, por no hablar de otros imponderables como son la tasa de desempleo, la inflación. México ha ido convergiendo hacia un entorno y una estructura macro económica muy fuerte, que con este presidente se está consiguiendo. El mercado es eficiente y a las buenas operaciones, del color que sea, se le pone buen precio. Te repito. Aquí se ha prestado, se está prestando y se prestará a las mismas tasas a operaciones que sean comparables, con independencia de qué bandera tengan, sea roja, blanca y verde o si es roja y amarilla, y eso lo hace CAM, Banorte, Santander, GP Morgan, lo hace todo el que presta. ¿Cuál es tu recomendación para esos empresarios mexicanos que están interesados en el financiamiento? Es que lo no te he contado es lo que te quiero contar. El escenario ahora es diferente. Desde octubre del 2008, tras la hecatombe financiera mundial, el crédito se restringió en España, en México y en todo el mundo. Hasta septiembre del 2009, los datos que conocemos es que se cerró el crédito a consumo, tarjetas de crédito y aunque paradójicamente aumentó a empresas -y mucho el crédito al sector público-, fue para refinanciamiento por la crisis de la influenza, no fue crédito nuevo. Lo que recomiendo es que los empresarios se planteen hacer operaciones como antes de toda esa burbuja que vivimos en los años 2006, 2007, que fue muy expansiva y creímos que la economía lo aguantaba todo porque había un continuo crecimiento al cinco, al 10 por ciento. Eso ya no se va a dar. Por eso, hay que realizar operaciones muy medidas, muy pegadas al suelo, que resistan no el papel sino los fundamentales alrededor del negocio; creo que sí se va a abrir el crédito, pero a operaciones buenas. La llave del crédito no se va a abrir para cualquier operación. Nosotros particularmente, el año pasado hicimos operaciones, pero menos que en otros años. La banca en el mundo ha regresado a los fundamentales, esto es, se dará crédito a los clientes tradicionales. MEJORARÁN CONDICIONES ¿Para este año la previsión es similar a la del 2009? Igual, aunque creo que habrá menos restricciones. Aunque nadie sabía hasta dónde llegaría esta crisis, creo que hemos tocado fondo. Habrá operaciones a clientes con muy buenas garantías y flujos de retornos. Tal vez se podría apostar con algunos clientes con trayectoria. Pero no hay una receta. ¿Cuál es tu opinión del empresario mexicano? ¿Son buenos o malos clientes? Nosotros, por experiencia, analizamos flujo de retorno y garantías, aunque estamos más interesados en saber cómo nos van a pagar, más que las garantías. Tal vez te refieres a esa idea de la falta de pagos o la morosidad. Para nosotros, más allá del acento, no veo diferencia entre el buen empresario o mal empresario. A nosotros nos gusta trabajar con buenos empresarios. Los empresarios mexicanos con los que trabajamos no tienen nada que envidiar a los españoles o a los estadounidenses. Es gente honorable, que cumple sus compromisos, gente con la que aprendes de sus negocios. Tenemos varios clientes mexicanos. Claro, al final, el empresario mexicano se queja como se queja el español. El empresario español se queja porque el gobierno no lo ayuda, pero el gobierno no tiene por qué dar ayudas. Y así como se quejan los mexicanos, igual el español se queja cuando llega el empresario francés.
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Sol Meliá, Tryp, Riu, NH, Barceló, Iberostar, Paradisus, Excellence y Catalonia son marcas y corporativos españoles que durante los últimos años se han asentado en el Caribe Mexicano impulsadas por su gobierno, mismo que les gestiona créditos blandos, con bajas tasas de interés a plazos largos. Estos créditos, hasta nombre tiene: pertenecen a la Línea del Rey. Al menos, eso dice la leyenda urbana sostenida por algunos empresarios hoteleros del Caribe Mexicano. En la declaración más reciente, Orlando Arroyo Marroquín, del grupo Sun Set, responsabilizó de la extinción de los empresarios mexicanos al gobierno, porque no otorga los apoyos financieros que sí tienen empresarios españoles.






